ex_dones, el eslabón perdido entre el feminismo y el esperpento: 28-mar-2008

viernes, 28 de marzo de 2008

Llegó la hora de las perras


No cabemos en nuestro gozo. Las freaks, las putas, las pornostar, han destronado por fin a toda esa recua de catetas patrias que llevaban años ganando los concursos de ficción de realidad que invaden la cada vez menos pequeña pantalla. Se acabaron las maris ultrapantojas lavando los calzoncillos a los garrulos de siempre, adios a los tejemanejes mujeriles de culebron barato, a las devotas de la que lo sigue lo consigue, a las mechas rubias ultralisas, a los grititos de pudor cuando se les escapa una teta del vikini, a la exaltación de la feminidad más complaciente y manipuladora,...
Por fin ha llegado nuestra hora. La audiencia se ha cansado de las últimas cachorritas de la sección femenina, de su bobaliconería, de su falsa dulzura, de su misoginia velada, de su sempiterna sosez,... El público todopoderoso venera ahora a las lobas. A las perras libres.
Primero fue Judith, la gallega gótica y educadora sexual que desbancó en el último minuto de gran hermano 9 a las gemelas más estrogenizadas de la historia. ¡Ellas si que eran siniestras! Las pobres no se lo creían. ¡Qué nos ha ganado esta friki marciana a la chita callando, encima sin hacerse la víctima ni medio segundo, y eso que la hemos ignorado entre todos durante meses! Qué bonita manera de terminar el año, la vampiresa guarra era por fin más simpática que las herederas de las chicas de la cruz roja... Ella, que nos regaló mil momentos sublimes. Como cuando Amor -la concursante trans divina que revolucionó a tanta mojigata y a tanto garrulo de medio pelo- estaba provocándola y la gótica, tras agarrarla por atrás suelta: ¡si te descuidas, te follo! Otro momentazo: Judith muestra a sus compis los juguetes sexuales que se ha traido en la maleta y uno de los mentecatos, ante un dildo con arnés pregunta: ¿y eso pa qué es? Me parto.
Ahora le ha tocado a Miriam, ganadora de supervivientes. Toda una diosa lúbrica, revolcándose en la arena, chupando la piel de los lagartos, pescando más que ninguno de sus atléticos y quejicas compañeros, encontrando sabroso el pescado crudo que el resto se negaba a ingerir,... La inquisición televisada la acusa de exhibicionista: pero que coño creen que puede hacer la chica con ese cuerpo.
Para que no penséis que se me ha ido la olla con tanta tele, un ejemplo. Son las únicas en toda la historia de nuestros programas de hacinamiento humano retrasmitido que han hablado abiertamente y sin asomo de vergüenza de sus pajas. Judith afirmó haberse masturbado durante el concurso y Miriam dijo que no lo hacia porque era muy escandalosa pero que estaba salida como una perra. Y han ganado. Además, sin competir con sus compañeras por la atención de los machos cabríos y sin lloriquear por las esquinas.
A la mierda con las gatitas melosas y traicioneras. Llegó la hora de las perras.